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palabras del vicepresidente 
Estrategias de
Reperfusión en Infarto
Agudo del Miocardio con Elevación del Segmento ST, en
la Era de los Drug-Eluting Stents.
La
reducción en la mortalidad del infarto agudo del miocardio
(IAM) en las últimas décadas se le puede atribuir
a diferentes factores, como al diagnóstico temprano, al
tratamiento del evento agudo, al manejo de las complicaciones,
y a la disponibilidad de mejores terapias farmacológicas
y mecánicas para obtener una reperfusión. De todas
las posibles estrategias, la que más parece tener impacto
es restaurar tempranamente el flujo coronario anterógrado
adecuado en la arteria culpable.
Importantes avances se han logrado en el perfeccionamiento de
la estrategia invasiva de angioplastia primaria en cuanto
a la preparación y tratamiento del paciente, con nuevas
terapias antitrombóticas y anticoagulantes para prevención
y manejo de la embolización distal y el fenómeno
de no-reflujo (ej: IGPIIb/IIIa, bivalirudina, terapia antitrombótica
dual), técnicas mecánicas coadyuvantes (filtros de
protección distal) y la aplicación de diferentes
técnicas de trombectomía.
Tal vez la técnica que ha ofrecido mas beneficio es el
implante de stent. Sin embargo, desde el punto de vista fisiopatológico,
estudios experimentales sugieren que el trauma arterial y la inflamación
local se incrementan después del implante de un stent. Detalles
histopatológicos han sido descritos luego del implante de
stents en arterias coronarias coronarias. La proliferación
neointimal se asocia a ruptura de la túnica media, la penetración
de un strut en la placa (núcleo lipídico) se asocia
a mayor grosor neointimal, depósito de células inflamatorias
y formación de neoangiogénesis. Asi mismo, si tenemos
en cuenta, que la mayor parte de los síndromes coronarios
agudos y el infarto agudo del miocardio con elevación del
segmento ST (IAMCST) se deben a una placa aterosclerótica
complicada, rica en lípidos y células inflamatorias,
el uso del balón e implante de un stent puede tener efectos
benéficos a nivel local como el de inducir proliferación
de CMLV, síntesis de MEC y expresión colágeno
tipo III, manteniendo el vaso abierto por los efectos mecánicos
del stent y actuando de manera biológica para “estabilizar” una
placa “culpable”. El costo de este beneficio local,
es la mayor incidencia de restenosis, en stents que han sido colocados
en lesiones culpables de un IAM.
Dado los beneficios que se han venido demostrando con el uso de
los drug-eluting stents (DES), es obvio que se plantee su uso como
una terapia local para el tratamiento de las placas culpables en
el contexto de un IAMCST, por la evidencia clínica de reducción
de restenosis y reducción significativa de eventos clínicos
no fatales. Asi mismo, los DES poseen una evidencia biológica
al tener un efecto anti-inflamatorio y anti-proliferativo, una
reducción en el contenido de lípidos, y favorecer
a un engrosamiento controlado de cápsula fibrótica
aterosclerótica.
La comunidad científica al momento de tener claro este
concepto fisiopatológico extendio el uso de DES en IAMCEST
fue sorprendida lamentablemente con los resultados mostrados en
el World Congress of Cardiology (WCC) por Camenzind E. en septiembre
de 2006, sumados a los presentados por Nordmann A. y el BASKET
LATE trial. Produjeron un efecto adverso mundial, una rápida
disminución en el número de intervenciones coronarias
y el cuestionamiento de la seguridad y eficacia de los DES, obligando
a una acción por parte de la FDA en conformar un Panel de
Expertos con el fin de evaluar la situación y generar un
pronunciamiento oficial, el cual lejos de aclarar la situación,
aumentó aun más la incertidumbre. Es así como
los DES y la terapia antitrombótica en pacientes sometidos
a intervención coronaria percutánea pasaron en un
corto tiempo a estar en el “ojo del huracán” durante
el último año.
Luego del comunicado de la FDA, el uso de los DES en pacientes
con IAMCEST se encuentra en una condición “off
Label” y además se identificaron una serie de
variables clínicas, anatómicas y relacionadas con
el procedimiento que influyen de manera adversa a tener mayor riesgo
e incidencia de trombosis de los stents y transtornos de reparación
vascular (“vascular healing”). Esta
información trajo consigo un estado de alerta, y reducción
en el entusiasmo de continuar con el uso de DES en IAMCST en el “mundo
real”.
Recientemente, durante el 57th Congreso Anual del American College
of Cardiology (ACC-08) realizado en Chicago entre marzo 29 y Abril
1, se presentó el trabajo de Mauri L y colbs, Long-term
clinical outcomes following drug-eluting and bare-metal stenting
for acute myocardial infarction in massachussets, realizado en
Brigham and Women’s Hospital, Harvard Medical School, Harvard
School of Public Health in Boston, Massachussets.
En este registro analizaron los datos de 7,216 pacientes tratados
con stents en el contexto de un IAMCEST, entre abril de 2003 y
septiembre de 2004. A 4,016 pacientes se les implantaron DES (28%
PES, y 72% SES), y a 3,200 pacientes BMS. La mortalidad a dos años
fue más baja en el grupo de DES comparado con BMS (9.0%
vs. 14.0%, p<0.001). El riesgo de mortalidad fue más
bajo en pacientes tratados con DES (10.6% vs. 13.4%, p=0.002).
Este efecto fue observado en pacientes con IAMEST (8.0% vs. 11.7%, p=0.001),
asi como en pacientes con IAMSEST (10.9% vs. 14.9%, p=0.01).
Además, durante el seguimiento los DES demostraron menor
incidencia de IAM recurrente, revascularización y revasculairzación
del vaso intervenido (TVR).
Estos importantes resultados nos llegan en un momento ideal de
nuestra práctica clínica. El cuestionamiento reciente
a los DES, nos ha enseñado a una mejor selección
y preparación del paciente, a un perfeccionamiento y racionalización
de la técnica de implante de DES y a un mejor seguimiento
clínico. Con los resultados previos de los estudios hechos
por Valgimigli M y colbs. en el 2005, el TYPHOON, el SESAMI y el
PASSION Trials donde no encontraron diferencias en trombosis tardía
de los DES Vs BMS en el contexto de un IAMCEST, y el metanálisis
recientemente publicado por Pacer V. y colbs en 2007, donde se
demostró que los DES en IAMCEST no solo reducen TVR, sino
que son seguros en el riesgo de trombosis, además los conceptos
actuales con los resultados del estudio de Mauri L. y colbs. y
los posibles resultados de los nuevos estudios clínicos
en desarrollo como el MULTISTRATEGY, el HORIZONS-AMI trial y el
CEZAR trial, nos permiten que estemos cada día más
cerca al uso de los DES para el tratamiento del IAMCEST en la práctica
clínica diaria.
Darío Echeverri, MD.
Vicepresidente SOLACI
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